Una llamada…
Lugar y hora…
Nos encontramos.
Dos besos.
Hasta ahí, todo era normal… Pero ese día sentía que mi corazón quería salir de su escondite, y latir, latir hasta que se cansase… Y no sería pronto… ¿A qué se debía tanta agitación dentro de mi cuerpo?
Más tarde supe la respuesta.
Subimos hacia una habitación, y mi corazón latía tanto que retumbaba todo mi interior… No se cansaba… No paraba… No cesaba…
Poco a poco, se fueron acercando dos cuerpos, dos instrumentos musicales… Querían tocar una melodía...
Los labios se besaron, las miradas jugaron a encontrarse, las manos se unieron como si de lazos se tratasen… Fuimos acercando mundos...
Recuerdo tus dedos sujetándome tan fuerte, marcándose en mi piel, pero sobretodo recuerdo, aquella melodía que tocaron…

0 comentarios:
Publicar un comentario